Formas de vida

La consagración en el Instituto Secular Iesus Victima tiene que significar siempre una elección libre, consciente y responsable para orientarse a la configuración y a conformidad a Jesús imitandolo en su misterio profundo de “encarnación” en el mundo. La Palabra del Padre se hizo hombre y puso su morada en el hombre. Cada hombre tiene que tratar de alcanzar la dimensión de concorporeidad y consanguinidad de Jesús.

De estas fundamentales premisas teológicas fluye la mayor conciencia y el empeño a:

– difundir el mensaje de la vida como don de Dios y el hombre como imagen del Hijo suyo;
– promover el progreso humano en todos sus aspectos con particular atención hacia la promoción cultural en conformidad con todo el mensaje evangélico que es fuente de cada sabiduría y garantía de civil progreso.

Los miembros del Instituto Secular Iesus Victima pueden conducir la proppia vida viviendo solos o en sus familias o en grupos de vida fraterna.

En cada forma de vida, optada libremente, todo tienen que dedicarse particularmente a la construcción de una sociedad “que reconozca, en los diferentes ámbitos, la dignidad de la persona humana y los valores irrenunciables por su plena realización: de la política a la economía, de la educación al empeño por la salud pública, de la gestión de los servicios a la búsqueda científica” (Benedetto XVI).

Todos los miembros del Instituto Secular Iesus Victima se conforman al estilo de vida enseñado por Jesús para ser sal, luz, levadura en el mundo entero, con gran apertura de espíritu hacia todas aquellas formas de vida en que se hace cada vez más necesario y urgente el cumplimiento de la misión evangelizadora.